Estos son algunos testimonios de las
familias Cornerstone:

 

Nuestra Llegada al Cornerstone

Nuestra llegada al equipo Cornerstone, fue en un momento de mucha desesperanza. Agustín tenía un diagnóstico de TGD NE, realizado por un neurólogo, quien nos dijo que no había nada para hacer, puesto que se trataba de un tema biológico tratable NO solucionable. Sin saber de dónde, sacamos fuerzas y con este diagnóstico a cuestas comenzamos como la mayoría de los padres con el abordaje de distintas terapias. Pero las mismas, si bien eran desarrolladas con mucha excelencia por el equipo de psicología infantil de HA, sabíamos que ello no era suficiente y que Agus necesitaba más estimulación con otros niños, además de sus terapias individuales. Un amigo nos mencionó el trabajo que realizaba la Dra. Mallo y su equipo, y allí fuimos.

Llegamos muy angustiados, llenos de temores, de incertidumbres y pensando ¿no serán otro grupo de desalmados aprovechándose de nuestra desgracia para comerciar con ella?, ya que habíamos previamente pasado por varios lugares que lamentablemente resultaron poco serios.
Allí nos recibió la Dra. Mallo y su equipo de profesionales. Comenzamos la ardua tarea que significó, en nuestro caso particular, una adaptación que nos llevó 6 largos mesis. En esos meses tuvimos mucho tiempo para observar el trabajo que realiza el equipo Cornerstone.

Una mamá nueva en el grupo, un día me preguntó ¿Los tratan bien a los chicos, que pasará allá arriba en la sala? Y nuestra respuesta fue: "después de tanto tiempo de adaptación podemos contestarte con seguridad, los chicos no pueden estar mejor". Las profesionales que desarrollan su tarea son mucho más que profesionales, son gente de una calidad humana excepcional porque la dedicación, el amor, el esfuerzo, el trabajo y el empeño que ponen día a día para que nuestros hijos evolucionen es extraordinario. Nunca bajan los brazos, siempre tienen una sonrisa y toda esa paciencia que los papás a veces perdemos en el agotamiento que implica abordar una enfermedad tan incierta como esta. Cada logro de los chicos lo viven con emoción y cada retroceso como un nuevo desafío y cada lágrima nuestra tiene un lugar donde expresarse, donde apoyarse y sostenerse.

Nosotros lo hemos vivido, y podemos dar fe de ello.
Recibimos del equipo una gran contención, en especial en un momento de mucha desesperación y desánimo y ver el amor con el que trataban no solo a nuestro hijo, sino a sus compañeros fue un bálsamo para nuestro corazón tan castigado.

Hoy a casi dos años de concurrir Agus al Corner, no tenemos más que palabras de agradecimiento, y estamos seguros que lo mismo que sentimos nosotros no es más que lo que desearía expresarles Agustín, que si bien no puede aún ponerlo en palabras, solo mírenlo a los ojos y verán en su tierna y dulce mirada cuanto puede decirles sin necesidad de hablar. Una caricia y una mirada pueden decir más que mil palabras. Como dijimos una vez: el tiempo demostrará que todo su trabajo no ha sido en vano. Y estamos seguros que algún día él en persona podrá abrazarlas, darles las gracias y devolver así todo el amor que recibió, porque imaginamos que no hay mejor paga para Ustedes que un abrazo espontáneo de alguien que con solo observar de qué manera las mira, da cuenta de que las ama con todo su corazón.

Simplemente gracias,

Juan y Elsa (papás de Agustín, 4 años).

 

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Testimonio de una Mamá cuya hija egresó del programa

Hola a todo el plantel del CORNERSTONE, como están bien?
Nosotros estamos bien aquí en Pcia. De Misiones, ante todo les pedimos disculpas por las falta de comunicación, espero que no se hayan enojado con nosotros.
Bueno, les cuento que Candela esta muy bien, le gusta mucho el lugar en el cual vivimos, tiene muchos espacios libres para jugar y muchos amigos en el barrio, va al jardín en salita de 5 años (es abanderada en el jardín) tiene inglés, gimnasia y catequesis. Ya sabe leer y muy bien, se relaciona muy bien con sus compañeros y con las personas mayores, opina-contesta y decide de manera espontánea. Su progreso en todos los aspectos es realmente sorprendente.
En estos días pudimos seguir con su tratamiento terapéutico, al cual va dos veces por semana con una Psicopedagoga, que vivío en Buenos Aires, la cual trabaja conjuntamente con la SEÑO del Jardín de Candela. Ella esta muy contenida y se la ve muy feliz y en sus ojitos ya se empieza a ver ese brillo que le faltaba.
El cuadro con la foto de ustedes esta en su habitación siempre están presentes, siempre se los recuerda con mucho cariño y también se los extraña.
Nosotros estamos muy contentos con la recuperación de nuestros hijos y eternamente agradecidos por el tratamiento que ustedes nos dieron oportunamente.
Bueno quiero por intermedio de ustedes mandarles saludos, besos y abrazos a Verónica y a los papis de Maty, pedirles sus direcciones para poder escribirnos.

Saludos y besos a todos y seguiremos comunicándonos más seguido.
Mónica (Mamá de Candela).